(Radio GBA / Página 12) Las 3 CGT protestarán y se movilizarán unidas por las emergencia ocupcional y el impuesto a las Ganancias. Es la primera vez que los líderes sindicales manifestarán conjuntamente, lo que encierra dudas sobre la sinceridad de los reclamos o el oportunismo como parte del juego y el consecuente guiño de ojo al acompañamiento al gobierno de Mauricio Macri.

Tras el encuentro entre los referentes de la CGT Alsina, Antonio Caló; la CGT Azopardo, Hugo Moyano; y la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo; el líder de la Unión Ferroviaria (UF), Sergio Sasia -integrante del movimiento sindical MASA, que participó por primera vez en la mesa junto a las tres CGT- detalló que se acordó recolectar un millón de firmas para presentar en el Congreso, durante la movilización con fecha a definir, dos pedidos: cambios en el Impuesto a las Ganancias (con un mínimo no imponible en 60 mil pesos) y que se dicte la emergencia ocupacional.

Otras fuentes gremiales aseveraron que un sector sindical propuso comenzar a analizar la convocatoria a un Congreso reunificador en agosto próximo, en tanto la totalidad de los protagonistas condenaron el proceso inflacionario y la política desmedida de importaciones, que genera problemas a textiles y metalmecánicos.

En la previa al encuentro en la sede del gremio de estatales UPCN —uno de los sectores más castigados por los despidos—, Barrionuevo aclaró que la idea de unir a la CGT se “venía conversando hace bastante tiempo”, pero resaltó que “la problemática de la recesión, la falta de consumo, los cierres de comercios por tarifas y alquilares” transformaron el encuentro en una urgencia. “Ya tenemos despidos y es una alerta —advirtió el gastronómico—. En mi gremio, al menos, el 20 por cientos de los establecimientos han cerrado”.

A su lado, el titular de la UOM, Antonio Caló, coincidió con el número de 70 mil despidos denunciado por la CTA y aseguró que pueden ser “muchos más”. “Sólo en la UOM tenemos 4 mil despidos y 3 mil suspensiones”, subrayó. “La gente dejó de comprar y eso quita trabajo en las fábricas. Con los salarios de julio del año pasado, la gente ahorra para comprar lo necesario”, advirtió.

Respecto de las paritarias, Caló aseguró que los despidos no serán una condición a la hora de negociar los salarios y adelantó que su gremio pedirá aumentos de entre el 30 y el 35 por ciento.

De cara a la negociación salarial, Barrionuevo advirtió que “el salario no es inflación. En noviembre, diciembre, enero y febraro hubo inflación, aumento de tarifas y no hubo paritarias, así que no digan que la inflación es por los sueldos”. Y sentenció: “Cuando tengamos que salir a la calle, vamos a salir”.

El titular de gastronómicos se mostró satisfecho con el dictamen de mayoría que rechazó el decreto del presidente Mauricio Macri para modificar el Impuesto a las Ganancias y reclamó una nueva ley. “A lo mejor marchemos al Congreso cuando se trate el impuesto”, adelantó y volvió a criticar al gobierno: “No sé si el Gobierno se enteró que las cosas no están bien”.

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