Patronato_Defe_10-02-2014(Radio GBA / Claudio Blanco desde Paraná) Fue un partido durísimo. No fue la mejor cara del Defe, es verdad, pero el camino de ahora en más hacia el ansiado sueño del ascenso será un “territorio comanche”. Los colegas reporteros de guerra saben de que hablo: cuando vas a un conflicto bélico, tenés zonas protegidas (hoteles, ciudades, etc.), pero a veces la profesión exige acercarse un poco más a los actores ¡Y olvidáte de la protección! Bueno, ese campo minado es el llamado “territorio comanche” y es por el que transitará el Halcón en cada partido de visitante. Y vaya si se dio cuenta en Paraná: se topó con un equipo equilibrado, que tomó bien las marcas y no dudó en sacar provecho de la debilidad de los dirigidos por Diego Cocca: las pelotas cruzadas. Así, durante la primera etapa el dueño de casa pudo haberse puesto en ventaja con diversos centros de García a la cabeza de algún central o el pie de algún delantero, como Jhonatan López o César Carignano. La buena tarde de Pellegrino, más alguna salvada providencial sobre la línea de Velázquez y hasta el poste salvaron al Defe de una caída temprana.

El Halcón tardó en entrar en ritmo colectivo, producto acaso del período de pretemporada. Eso sí, desde el arranque hasta el final fue a buscar el partido, marcando autoridad de por qué es el único escolta del certamen. Sin embargo, una serie de remates de Gonzalo Bustamante inquietaron a Bértoli, el arquero del conjunto entrerriano que no tuvo un ápice de dudas durante los 90 minutos. Pasada la media hora, los muchachos de Cocca empezaron a acomodarse y los pases fueron un poco más precisos. Claudio Guerra hizo su trabajo, pero a Lucero jamás le llegó una clara para intentar un remate. Walter Busse se comió la cancha, en uno de sus mejores partidos, con un rendimiento parejo y concentrado. Muy bien. En Patronato, además del mencionado Bértoli, tuvieron un gran partido el experimentado Gastón Machín y José Luis García, y un muy buen andamiaje defensivo.

Todo muy difícil. El complemento sirvió para que Cocca cambiara toda la ofensiva, ubicando al tridente Brian Fernández, Lucero y el “Papero” Martínez. Lucero tuvo alguna oportunidad más, pero no mucho; Brian sí las tuvo y le cambió el ritmo a la delantera y Martínez ayudó a que aquellos se acercaran a Bértoli. Además, el técnico acertadamente preservó a Bustamante, reemplazándolo por Axel Juárez. El tiempo se escurría y desde el banco del Defe ya sabían que el empate sin goles no estaba nada mal para arrancar el 2014 y mantener el segundo lugar.

Pero la cuestión no resuelta, casi de diván, sigue siendo la pelota cruzada a la hora de defender. Y fue así que a los 43 minutos del complemento, un centro del “Pipi” José Luis García desde la izquierda terminó en la cabeza -o en la nuca- del central Bogino y se coló en el fondo de la red de Pellegrino. A pesar del duro golpe y los escasos minutos por jugar, Defe fue más al frente aún empujando al local a su propia área. Tiempo cumplido. Tres minutos de descuento. Un rechazo corto de Brum dio en el “Tanito” Fernández, Brian avanzó unos metros y sacó un derechazo potente que venció al inquebrantable arquero de Patronato. Empate y justicia en una noche muy difícil donde, con seguridad, a ningún equipo de la categoría le será fácil ganar en el estadio Grella que, punto a favor, presentó un campo de juego impecable que se bancó la lluvia previa que azotó la región de la capital entrerriana.

Fue empate. La unidad traída a Varela sirvió para manterse como escolta pero, sobre todo, para confirmar y demostrar a todos que Defensa y Justicia está para cosas mayores. Para pelear el ascenso también hay que saber perder y empatar. Sobre todo éstos partidos chivos. Y es tranquilizador saber que, aún cuando el equipo no presenta su mejor cara, va en busca de la victoria siempre, se siente herido al no poder convertir y más aún si le convierten, y así se potencia derramando sangre, como el “Tata” Brown en la final de México ’86 ante los alemanes. Así da gusto. Este Defensa, a sabiendas de no poder adivinar el futuro cercano, merece el ascenso. Faltan solo (o todavía…) 20 fechas, 20 escalones. Arriba esperan medio millón de hinchas del Halcón y su mayor sueño, deseosos de que por una bendita vez sea realidad. Se va por buen camino. A esperar a Brown (el de Adrogué, no el “Tata”) en casa.

(Foto gentileza: Diario Uno Entre Ríos)

 

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