(Radio GBA / Prensa Obispado Quilmes) Los departamentos de Pastoral Social y de Justicia y Paz de la Diócesis de Quilmes organizaron la misa por la Memoria, Verdad y Justicia en la Parroquia San Juan Bautista de Florencio Varela, y colocaron una baldosa en memoria agradecida al Padre Obispo Jorge Novak y en recuerdo a los desaparecidos del distrito. Monseñor Novak, primer obispo local, fue un intenso trabajador en defensa de los Derechos Humanos y en permanente labor desde su ministerio para visibilizar el accionar de la última dictadura cívico militar que el país sufrió entre 1976 y 1983.

En la celebración estuvieron presentes Delia Giovanola, una de las fundadoras de las Abuelas de Plaza de Mayo, y Victoria Montenegro, una nieta restituida.  Montenegro se alegró por seguir la propuesta de las abuelas de Plaza de Mayo de “seguir plantando memoria” y destacó la importancia de la baldosa del primer obispo de Quilmes, el Siervo de Dios Novak, “para poner en valor a la iglesia que luchó para que estén presentes los derechos humanos”.

En representación del intendente Andrés Watson, se hizo presente Gustavo Rearte, subsecretario de gobierno local. Al finalizar el acto, Rearte resumió la celebración como “una misa sencilla, cálida y llena de paz y amor”, al tiempo que citó a monseñor Novak, en palabras pronunciadas en 1986: “Cada tema de los derechos humanos tiene la profundidad, la grandeza, la belleza del hombre como imagen de Dios, representación de Cristo y exigencia de fraternidad universal. Los temas son grandiosos, atrayentes y agobiantes al mismo tiempo: la persona humana en sí, su núcleo familiar, el dinamismo dramático de su historia”

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